El logotipo no debe comunicar nada

Escrito por: Miguel Espinosa | Cargo: Director Creativo | Fecha de publicación: 5 de marzo de 2020

Para algunos puede resultar una falacia el título de este artículo, pero señala una gran verdad: Un logotipo no requiere comunicar absolutamente nada, porque eso implicaría que todo lo que representa un negocio, desde su visión, filosofía y valores, hasta sus procesos y capital humano deberían verse reflejados en un sólo elemento gráfico. En otras palabras en lugar de ayudar a un negocio, estaríamos limitando y minimizando su importancia y valor.

Si quisiéramos intentarlo, probablemente terminaríamos con un logotipo saturado, un compendio de imágenes y conceptos que queremos resaltar a toda costa logrando el efecto contrario. Es importante que cada elemento dentro de una estrategia de branding cumpla con su función, sin pedirle que solucione más de lo que debe o puede.

Cuál es la función del logotipo

La respuesta es muy concreta: Identificar.

Un logotipo debe ser simple, porque permitirá que sea fácil de recordar y por ende se distinguirá del resto.

Un logotipo puede ser abstracto a tal punto que en sus primeras vistas no se comprenda el concepto que viene detrás. Finalmente no importa, porque la comunicación se logra a través de otras aplicaciones y canales.

Un logotipo debe proyectar la personalidad del negocio. Su forma, colores y estilo general no deben contrastar con el carácter, el carisma y la manera de interactuar de la marca con su público consumidor.

Rompiendo con el discurso que enseñan en las escuelas, un logotipo no tiene porque funcionar de manera invariable a una sola tinta, aunque debo señalar que sí es recomendable. Un logotipo sencillo que puede funcionar en un color plano (sin degradados) será más fácil de plasmar en cualquier aplicación, vehículo o uniforme cuando resulte necesario. No obstante si es la marca para un blog, un sitio web u otro medio totalmente digital, ¿porqué tendría que limitarse a esa norma?

Finalmente la forma de un logotipo puede ser muy variada, simple o compleja, pero siempre parte de tres formas básicas que ayudarán a identificar el carácter de la marca: un círculo, un triángulo, o un cuadrado. El círculo se percibe amigable, da la bienvenida pero también puede resultar suave y pasivo. Un triángulo es agresivo y muy directo, pero puede ser estratégico y efectivo. Un cuadrado es la forma más neutral y equilibrada, no obstante es la que menos funciona porque no transmite un estilo específico.

En conclusión

Es importante que cuando inicies tu negocio, aunque no seas tú quien vaya a realizar la imagen de la marca, seas consciente de que tu logotipo no debe comunicar los aspectos específicos de tus productos y servicios, tampoco los valores o filosofía. Pero sí deben identificarla y separarla de la competencia, a través de algunas de las normas básicas planteadas aquí.

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